Transformamos la fe en acciones que cambian vidas

Nuestra Historia

Desde 2007, en la Fundación Manos Unidas de Dios trabajamos para brindar cuidado, protección y nuevas oportunidades a personas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad.

Nuestra labor acompaña principalmente a adultos mayores y a personas que buscan acceder a formación para el trabajo y el desarrollo humano, creando caminos hacia una vida más digna, segura y llena de esperanza.

Creemos que la fe se expresa a través de nuestras acciones. Inspirados en Santiago 2:18, llevamos nuestro compromiso más allá de las palabras, convirtiéndolo en cuidado, solidaridad y oportunidades reales para quienes más lo necesitan.

Cada vida que acompañamos nos recuerda que, cuando unimos nuestras manos y nuestro compromiso, es posible generar una transformación que trasciende y construye un futuro mejor.

historia Fundación Manos Unidas de Dios

Nuestra historia, paso a paso

Un recorrido por los momentos, las personas y las acciones que han dado forma a nuestra misión y nos han permitido transformar vidas desde 2007.

Ceylán, Valle del Cauca · 2004

Una misión que comenzó con esperanza

En un pequeño pueblo del Valle del Cauca nació una iniciativa sencilla, pero llena de propósito: un comedor comunitario para 30 niños en situación de vulnerabilidad.

Con el apoyo de la comunidad y el compromiso de personas dispuestas a servir, esta primera iniciativa comenzó a abrir nuevas oportunidades para quienes más lo necesitaban.

Así, a través del servicio y la entrega diaria, comenzó una misión que con el tiempo transformaría muchas vidas.

Samaria, Valle del Cauca · 2007

Historia de la Fundación Manos Unidas de Dios

Nace la Fundación Manos Unidas de Dios

La obra social llegó a Samaria, Caicedonia, donde se puso en marcha un nuevo comedor comunitario para 30 niños, ampliando el alcance de esta misión de servicio.

Armenia, Quindío · 2009

Un nuevo comienzo en el Quindío

En 2009, la Fundación llegó a Armenia, Quindío, abriendo un nuevo capítulo en su historia.

Este paso permitió ampliar su labor y fortalecer su compromiso con las personas en situación de vulnerabilidad, llevando consigo una misión basada en el servicio, la dignidad y la esperanza.

Pantanillo, Armenia · 2012

Sembrando oportunidades
en la infancia

En 2012, la Fundación llegó a la vereda Pantanillo, donde encontró un nuevo espacio para fortalecer su misión y ampliar su labor social.

Allí nació un programa de acompañamiento para niños y niñas de comunidades vulnerables de Armenia, brindándoles refuerzo escolar, orientación para su proyecto de vida y acompañamiento humano y espiritual.

Un nuevo espacio para aprender, crecer y descubrir que existen más oportunidades para el futuro.

Pantanillo, Armenia · 2016

Un hogar para quienes nos enseñaron el camino

En 2016, el trabajo de la Fundación con la comunidad dio un nuevo paso. El Centro Día evolucionó hasta convertirse en un Centro de Protección Social para el Adulto Mayor.

Desde entonces, este espacio se convirtió en un lugar de cuidado, acompañamiento y dignidad, donde nuestros adultos mayores reciben atención integral y, sobre todo, el respeto, la compañía y el cariño que merecen.

Este sueño ha sido posible gracias a la solidaridad de la comunidad y al compromiso de quienes han decidido servir.

Pantanillo, Armenia · 2021

Formación que abre caminos

En 2021 nació La Vida con un Propósito, un programa creado para brindar a jóvenes campesinos, indígenas y de comunidades vulnerables una oportunidad para construir un futuro con propósito.

A través de una formación integral en enfermería geriátrica, proyecto de vida y valores humanos, los jóvenes reciben educación, alojamiento, alimentación y acompañamiento durante su proceso.

Mientras se preparan para su vida profesional, también sirven y acompañan a nuestros adultos mayores, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia de solidaridad y transformación.

Una oportunidad para que los jóvenes construyan su futuro mientras ayudan a cuidar el de otros.

Pantanillo, Armenia · 2023

Una misión que sigue dando frutos

Para 2023, la misión de la Fundación había crecido y comenzaba a transformar vidas de distintas maneras.

Nuestros adultos mayores encontraron cuidado y acompañamiento digno; jóvenes de comunidades vulnerables accedieron a formación y nuevas oportunidades; y las familias de la región también se beneficiaron de los empleos generados por nuestra labor.

Desde 2012, nuestra obra ha crecido en un espacio que, aunque alquilado, se convirtió en un lugar de encuentro, servicio y esperanza para muchas personas.

Hoy miramos el camino recorrido con gratitud y renovamos nuestro compromiso de seguir creando oportunidades y transformando vidas.

La Revancha, Armenia · 2023

Un lugar propio para seguir transformando vidas

En 2023, después de años de servir desde un espacio alquilado, recibimos la oportunidad de contar con un lugar propio para continuar nuestra misión.

Este nuevo espacio representa mucho más que una propiedad: es el comienzo de un hogar pensado para nuestros adultos mayores y un lugar de formación para jóvenes que buscan construir un futuro con propósito.

Con el apoyo de voluntarios, padrinos, empresas, iglesias, estudiantes y nuestro equipo, comenzamos a construir este sueño paso a paso.

Hoy seguimos construyendo. Y cada aporte nos acerca a hacerlo realidad.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.”
Mateo 7:7

Armenia, Quindío · 2026

Cuando todo parecía derrumbarse, decidimos levantarnos

El 10 de agosto de 2026, un terremoto afectó gravemente las instalaciones donde viven nuestros adultos mayores y se forman nuestros jóvenes. Techos, paredes y espacios esenciales sufrieron importantes daños materiales.

Lo primero fue asegurar que nuestros adultos mayores y estudiantes estuvieran bien. Gracias a Dios, sus vidas estaban a salvo.

Después comenzó el desafío de reconstruir.

Aunque el terremoto afectó nuestro hogar, no pudo derrumbar nuestra misión. Hoy estamos levantando nuevamente nuestros espacios para recuperar un lugar digno, seguro y lleno de esperanza para quienes dependen de esta obra.

La reconstrucción apenas comienza. Necesitamos muchas manos para volver a levantar lo que el terremoto derrumbó.

Porque mientras haya una vida que cuidar y un joven que formar, seguiremos de pie.

Nuestra historia aún se está escribiendo

Durante más de 20 años, muchas manos han hecho posible que nuestra misión siga adelante.

Hoy, después de las pérdidas causadas por el terremoto, estamos reconstruyendo nuestros espacios para que nuestros adultos mayores sigan teniendo un lugar digno donde vivir y nuestros jóvenes puedan continuar formándose para construir un futuro con propósito.

La reconstrucción es nuestro próximo capítulo. Y queremos escribirlo contigo.


Ayúdanos a reconstruir y seguir transformando vidas.