La Fundación Manos Unidas de Dios es una institución creada el 17 de julio de 2007, dedicada a la protección social de adultos mayores y a la educación para el trabajo y el desarrollo humano. Su labor integra el compromiso social con la vivencia espiritual, inspirada en el principio bíblico: Santiago 2:18: “Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras”.
Desde sus inicios, la Fundación ha trabajado con amor, entrega y responsabilidad por el bienestar de las poblaciones más vulnerables, promoviendo la dignidad humana, la solidaridad y la transformación social.
Año 2007 – Samaria, Valle, Caicedonia
En el año 2007, la obra social se trasladó al corregimiento de Samaria, en el municipio de Caicedonia, Valle del Cauca, donde se dio inicio a un comedor comunitario para 30 niños de la comunidad, respondiendo a las necesidades más urgentes de la población infantil.
Impulsados por el deseo de dar mayor alcance, solidez y continuidad a esta labor, el Padre Gustavo Adolfo Gutiérrez y el Padre Carlos Alberto Quiceno, con la valiosa colaboración de algunos miembros de la comunidad, tomaron la decisión de dar un paso fundamental: formalizar legalmente la obra social que venían desarrollando.
Así, el 17 de julio de 2007, nació oficialmente la Fundación Manos Unidas de Dios, constituida como una institución sin ánimo de lucro, con el propósito de fortalecer y proyectar el trabajo social y espiritual al servicio de las poblaciones más vulnerables.
De esta manera, una causa nacida en la sencillez del servicio se transformó en una misión organizada, sólida y comprometida con la dignidad humana y la transformación social.
Año 2012 – Armenia, Quindío – Vereda Pantanillo
En marzo de 2012, se presentó una oportunidad que marcaría un nuevo comienzo para la Fundación Manos Unidas de Dios: la posibilidad de ubicarse en la vereda Pantanillo, vía Armenia–Montenegro, junto a la estación de Policía, en un predio que fue alquilado para el desarrollo de la obra social. En este lugar, y con el apoyo de un importante equipo humano, se inició un proceso de fortalecimiento y consolidación institucional, realizando adecuaciones en la infraestructura y creando espacios adecuados para aulas y áreas de formación.
En este nuevo lugar se dio inicio a un programa de acompañamiento integral a niños y niñas de barrios vulnerables del municipio de Armenia, brindándoles refuerzo escolar, orientación en proyecto de vida y apoyo humano y espiritual, sembrando en ellos esperanza y nuevas oportunidades.
Este espacio se convirtió en un punto clave para el crecimiento de la misión, reafirmando el compromiso de la Fundación con la transformación social y la atención integral de las poblaciones más vulnerables.
Año 2021 – Armenia, Quindío – Vereda Pantanillo
Programa: La Vida con un Propósito
La Vida con un Propósito es una iniciativa de la Fundación Manos Unidas de Dios dirigida a jóvenes campesinos, indígenas y de poblaciones vulnerables, con el objetivo de brindarles una formación integral que les permita construir un proyecto de vida sólido y digno. El programa se desarrolla en modalidad internado durante dos años, tiempo en el cual los estudiantes reciben formación técnica en enfermería geriátrica y proyecto de vida, además de acompañamiento humano, espiritual y social. Durante su permanencia en la fundación, los jóvenes cuentan con vivienda, alimentación y formación académica, garantizando condiciones dignas para su aprendizaje y desarrollo integral. Como parte del proceso formativo, los estudiantes aportan su servicio y mano de obra en el cuidado, atención y acompañamiento de los adultos mayores, fortaleciendo valores como la responsabilidad, el respeto, la solidaridad y la vocación de servicio.
La Vida con un Propósito es un modelo educativo y social que transforma vidas, promueve la inclusión, genera oportunidades y construye esperanza para las nuevas generaciones y para nuestros adultos mayores.
Año 2023 – Armenia, Quindío – Vereda la Revanvha
Logramos negociar un lugar de propiedad donde podremos continuar la tarea que Dios nos ha encomendado. Hoy damos gracias porque el Señor nos ha concedido la victoria y ha escuchado nuestro clamor.
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Mateo 7:7–8
Se nos ha dado la oportunidad de contar con un lugar propio para seguir cumpliendo la misión que Dios ha puesto en nuestras manos: servir, amar y transformar vidas. Con fe, trabajo y esperanza, avanzamos confiados en que Él seguirá guiando cada paso de este camino.
UNA OBRA EN CONSTRUCCIÓN
Año 2023 – Armenia, Quindío – Vereda la Revancha
En este lugar, gracias al apoyo de voluntarios, padrinos, empresas aliadas, iglesia, estudiantes de nuestra institución y a nuestro equipo de trabajo, estamos construyendo paso a paso un nuevo hogar para los adultos mayores y los estudiantes. Cada aporte, cada esfuerzo y cada gesto solidario nos acerca más a este sueño, donde el amor, la dignidad y la esperanza se convierten en un espacio real de cuidado y formación.
Ceylán, Valle del Cauca – Año 2004
En un pequeño pueblo escondido entre las montañas del Valle del Cauca, nació en 2004 una obra sencilla, pero llena de amor y esperanza. El Padre Gustavo Adolfo Gutiérrez, misionero laico de la Diócesis de Buga, inició un comedor comunitario para 30 niños de escasos recursos, respondiendo a una necesidad urgente de la comunidad.
Este proyecto fue posible gracias al apoyo solidario de algunos habitantes de Ceylán, especialmente de la señora Rut Morales, madrina principal, quien facilitó una de sus casas y el mobiliario necesario para el funcionamiento del comedor. Asimismo, se contó con la valiosa colaboración de una comunidad de religiosas del municipio de Tuluá.
Así, en el silencio del servicio y la entrega diaria, comenzó una misión que sembró esperanza y transformó muchas vidas.
Año 2009 – Armenia, Quindío
En el año 2009, la Fundación Manos Unidas de Dios abrió un nuevo capítulo en su historia al trasladar su labor al departamento del Quindío, estableciéndose en el municipio de Armenia.
Este nuevo horizonte marcó una etapa de crecimiento y consolidación institucional, reafirmando el compromiso de la Fundación con los más vulnerables y fortaleciendo su misión de servicio, amor y esperanza.
Año 2016 – Armenia, Quindío – Vereda Pantanillo
Con el paso del tiempo, la Fundación Manos Unidas de Dios inició un Centro Día, el cual, gracias al crecimiento de la obra y a las necesidades de la comunidad, fue evolucionando hasta convertirse en un Centro de Protección Social para el Adulto Mayor.
Este espacio se consolidó como un lugar de cuidado, acompañamiento y dignidad, donde cada día se protege y se brinda amor, atención integral y dedicación a vidas que requieren de nuestro compromiso, respeto y ternura.
Este programa se sostenía gracias a la colaboración de la comunidad y de cada uno de los voluntarios que se unían cada día.
AÑO 2023 – ARMENIA, QUINDÍO – VEREDA PANTANILLO
Para el año 2023, hemos logrado consolidar un importante trabajo social que hoy se refleja en múltiples frutos. Gracias a los diferentes programas y proyectos desarrollados por la Fundación Manos Unidas de Dios, numerosos adultos mayores cuentan con una mejor calidad de vida, atención integral y acompañamiento digno.
Así mismo, muchos jóvenes han tenido la oportunidad de acceder a formación para el trabajo y el desarrollo humano, permitiéndoles fortalecer sus capacidades, construir un proyecto de vida y abrir nuevas puertas hacia un futuro con esperanza. De igual manera, diversas familias se han visto beneficiadas gracias a los empleos que genera la fundación, contribuyendo al bienestar económico y social de la región. Este camino recorrido nos anima a seguir trabajando con amor, compromiso y fe, convencidos de que cada esfuerzo transforma vidas y construye una sociedad más justa y solidaria.
Desde el año 2012, nuestra sede ha funcionado en un espacio en alquiler, un lugar que, con amor y confianza, sus propietarios nos permitieron habitar para desarrollar la obra social de la Fundación Manos Unidas de Dios. Con el paso de los años, este espacio se transformó en un verdadero cielo en la tierra, donde, con dedicación, entrega y fe, hemos cumplido la misión que Dios nos confió.
No ha sido un camino fácil. Ha estado lleno de esfuerzos, sacrificios y, por qué no decirlo, también de lágrimas. Sin embargo, cada dificultad se convirtió en una oportunidad para crecer, fortalecer nuestra fe y reafirmar nuestro compromiso con los adultos mayores, los jóvenes y las familias beneficiadas por nuestros proyectos.
Para el año 2023, nos propusimos una gran misión: adquirir un lugar propio, que nos permitiera dar continuidad y estabilidad a la labor encomendada. Confiamos plenamente en la promesa del Señor: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis
Ceylán, Valle del Cauca – Año 2004
En un pequeño pueblo escondido entre las montañas del Valle del Cauca, nació en 2004 una obra sencilla, pero llena de amor y esperanza. El Padre Gustavo Adolfo Gutiérrez, misionero laico de la Diócesis de Buga, inició un comedor comunitario para 30 niños de escasos recursos, respondiendo a una necesidad urgente de la comunidad.
Este proyecto fue posible gracias al apoyo solidario de algunos habitantes de Ceylán, especialmente de la señora Rut Morales, madrina principal, quien facilitó una de sus casas y el mobiliario necesario para el funcionamiento del comedor. Asimismo, se contó con la valiosa colaboración de una comunidad de religiosas del municipio de Tuluá.
Así, en el silencio del servicio y la entrega diaria, comenzó una misión que sembró esperanza y transformó muchas vidas.
Año 2007 – Samaria, Valle, Caicedonia
En el año 2007, la obra social se trasladó al corregimiento de Samaria, en el municipio de Caicedonia, Valle del Cauca, donde se dio inicio a un comedor comunitario para 30 niños de la comunidad, respondiendo a las necesidades más urgentes de la población infantil.
Impulsados por el deseo de dar mayor alcance, solidez y continuidad a esta labor, el Padre Gustavo Adolfo Gutiérrez y el Padre Carlos Alberto Quiceno, con la valiosa colaboración de algunos miembros de la comunidad, tomaron la decisión de dar un paso fundamental: formalizar legalmente la obra social que venían desarrollando.
Así, el 17 de julio de 2007, nació oficialmente la Fundación Manos Unidas de Dios, constituida como una institución sin ánimo de lucro, con el propósito de fortalecer y proyectar el trabajo social y espiritual al servicio de las poblaciones más vulnerables.
De esta manera, una causa nacida en la sencillez del servicio se transformó en una misión organizada, sólida y comprometida con la dignidad humana y la transformación social.
Año 2009 – Armenia, Quindío
En el año 2009, la Fundación Manos Unidas de Dios abrió un nuevo capítulo en su historia al trasladar su labor al departamento del Quindío, estableciéndose en el municipio de Armenia.
Este nuevo horizonte marcó una etapa de crecimiento y consolidación institucional, reafirmando el compromiso de la Fundación con los más vulnerables y fortaleciendo su misión de servicio, amor y esperanza.
Año 2012 – Armenia, Quindío – Vereda Pantanillo
En marzo de 2012, se presentó una oportunidad que marcaría un nuevo comienzo para la Fundación Manos Unidas de Dios: la posibilidad de ubicarse en la vereda Pantanillo, vía Armenia–Montenegro, junto a la estación de Policía, en un predio que fue alquilado para el desarrollo de la obra social. En este lugar, y con el apoyo de un importante equipo humano, se inició un proceso de fortalecimiento y consolidación institucional, realizando adecuaciones en la infraestructura y creando espacios adecuados para aulas y áreas de formación.
En este nuevo lugar se dio inicio a un programa de acompañamiento integral a niños y niñas de barrios vulnerables del municipio de Armenia, brindándoles refuerzo escolar, orientación en proyecto de vida y apoyo humano y espiritual, sembrando en ellos esperanza y nuevas oportunidades.
Este espacio se convirtió en un punto clave para el crecimiento de la misión, reafirmando el compromiso de la Fundación con la transformación social y la atención integral de las poblaciones más vulnerables.
Año 2016 – Armenia, Quindío – Vereda Pantanillo
Con el paso del tiempo, la Fundación Manos Unidas de Dios inició un Centro Día, el cual, gracias al crecimiento de la obra y a las necesidades de la comunidad, fue evolucionando hasta convertirse en un Centro de Protección Social para el Adulto Mayor.
Este espacio se consolidó como un lugar de cuidado, acompañamiento y dignidad, donde cada día se protege y se brinda amor, atención integral y dedicación a vidas que requieren de nuestro compromiso, respeto y ternura.
Este programa se sostenía gracias a la colaboración de la comunidad y de cada uno de los voluntarios que se unían cada día.
Año 2021 – Armenia, Quindío – Vereda Pantanillo
Programa: La Vida con un Propósito
La Vida con un Propósito es una iniciativa de la Fundación Manos Unidas de Dios dirigida a jóvenes campesinos, indígenas y de poblaciones vulnerables, con el objetivo de brindarles una formación integral que les permita construir un proyecto de vida sólido y digno. El programa se desarrolla en modalidad internado durante dos años, tiempo en el cual los estudiantes reciben formación técnica en enfermería geriátrica y proyecto de vida, además de acompañamiento humano, espiritual y social. Durante su permanencia en la fundación, los jóvenes cuentan con vivienda, alimentación y formación académica, garantizando condiciones dignas para su aprendizaje y desarrollo integral. Como parte del proceso formativo, los estudiantes aportan su servicio y mano de obra en el cuidado, atención y acompañamiento de los adultos mayores, fortaleciendo valores como la responsabilidad, el respeto, la solidaridad y la vocación de servicio.
La Vida con un Propósito es un modelo educativo y social que transforma vidas, promueve la inclusión, genera oportunidades y construye esperanza para las nuevas generaciones y para nuestros adultos mayores.
AÑO 2023 – ARMENIA, QUINDÍO – VEREDA PANTANILLO
Para el año 2023, hemos logrado consolidar un importante trabajo social que hoy se refleja en múltiples frutos. Gracias a los diferentes programas y proyectos desarrollados por la Fundación Manos Unidas de Dios, numerosos adultos mayores cuentan con una mejor calidad de vida, atención integral y acompañamiento digno.
Así mismo, muchos jóvenes han tenido la oportunidad de acceder a formación para el trabajo y el desarrollo humano, permitiéndoles fortalecer sus capacidades, construir un proyecto de vida y abrir nuevas puertas hacia un futuro con esperanza. De igual manera, diversas familias se han visto beneficiadas gracias a los empleos que genera la fundación, contribuyendo al bienestar económico y social de la región. Este camino recorrido nos anima a seguir trabajando con amor, compromiso y fe, convencidos de que cada esfuerzo transforma vidas y construye una sociedad más justa y solidaria.
Desde el año 2012, nuestra sede ha funcionado en un espacio en alquiler, un lugar que, con amor y confianza, sus propietarios nos permitieron habitar para desarrollar la obra social de la Fundación Manos Unidas de Dios. Con el paso de los años, este espacio se transformó en un verdadero cielo en la tierra, donde, con dedicación, entrega y fe, hemos cumplido la misión que Dios nos confió.
AÑO 2023 – ARMENIA, QUINDÍO – VEREDA PANTANILLO
Para el año 2023, hemos logrado consolidar un importante trabajo social que hoy se refleja en múltiples frutos. Gracias a los diferentes programas y proyectos desarrollados por la Fundación Manos Unidas de Dios, numerosos adultos mayores cuentan con una mejor calidad de vida, atención integral y acompañamiento digno.
Así mismo, muchos jóvenes han tenido la oportunidad de acceder a formación para el trabajo y el desarrollo humano, permitiéndoles fortalecer sus capacidades, construir un proyecto de vida y abrir nuevas puertas hacia un futuro con esperanza. De igual manera, diversas familias se han visto beneficiadas gracias a los empleos que genera la fundación, contribuyendo al bienestar económico y social de la región. Este camino recorrido nos anima a seguir trabajando con amor, compromiso y fe, convencidos de que cada esfuerzo transforma vidas y construye una sociedad más justa y solidaria.
Desde el año 2012, nuestra sede ha funcionado en un espacio en alquiler, un lugar que, con amor y confianza, sus propietarios nos permitieron habitar para desarrollar la obra social de la Fundación Manos Unidas de Dios. Con el paso de los años, este espacio se transformó en un verdadero cielo en la tierra, donde, con dedicación, entrega y fe, hemos cumplido la misión que Dios nos confió.